miércoles, 30 de julio de 2008

REFLEXIONES 8

¡Cómo han transcurrido los años, trabajando día tras día! ¿Te has percatado que eres un triunfador, o aún lo dudas? De dos formas te demostraré que eres un triunfador:A) De forma lógica: obtuviste certificados de tus estudios: eso es triunfar; ocupaste un lugar en el magisterio: eso es triunfar; formaste una familia: eso es triunfar. Muchos no lo lograron.B) De forma científica: cuando papá y mamá decidieron procrearte, papá le envió a mamá cerca de 5 millones de espermatozoides. De todos ellos sólo uno fecundó al óvulo: el más fuerte, el más capaz, el triunfador; y este nuevo ser !!ERES TÚ¡¡ Siendo, además, único e irrepetible a través de toda la historia humana. Con esta capacidad se demuestra que el ser humano fue diseñado para triunfar, no para ser vencido. Y desde que naces, luchas por vivir y dentro de esta lucha en todos los actos y desafíos, eliges entre huir, esperar o esforzarte. Sólo que huir es de cobardes; esperar es de mediocres y esforzarse es de triunfadores: la elección es tuya. Triunfar es llegar a la meta para obtener lo anhelado, quedando satisfecho consigo mismo y disfrutándolo plenamente. Para esto se tuvo, previamente, que planear con todo el poder de la inteligencia y actuar con todo el poder del corazón; tener fe en sí mismo, ser constante, amar intensamente y tener siempre una actitud mental positiva; además de haber pagado el precio del sacrificio, de los desvelos, de las privaciones.Nadie se levanta cada día para fracasar: todos nos levantamos para triunfar y tener que triunfar !AQUÍ Y AHORA¡Toda tu vida te estuviste capacitando, por lo que ahora ya no te pregunto si PUEDES triunfar, ahora te pregunto si QUIERES triunfar.
Profr. Juan Orcillez Guzmán.

martes, 15 de julio de 2008

REFLEXIONES 7

Con anterioridad te hemos invitado a colaborar con nosotros escribiendo tus opiniones o tus reflexiones, pero hasta el momento no hemos tenido ninguna respuesta. Por este motivo, en este tríptico, te damos algunas ideas para que puedas redactar un texto.Redactar un texto significa poner por escrito lo que sentimos, lo que pensamos o lo que queremos.El ser humano es un compuesto de cuerpo y alma. El cuerpo tiene cinco facultades que son nuestros sentidos: la vista, el gusto, el tacto, el olfato y el oído. El alma tiene dos facultades: la inteligencia y la voluntad. Por los sentidos tenemos sensaciones, emociones. Por la inteligencia conocemos. Por la voluntad queremos. Nuestra inteligencia realiza tres operaciones: crea ideas, hace juicios y realiza razonamientos. Por nuestra voluntad elegimos. La idea es la representación mental de un objeto sin afirmar ni negar. El juicio es la relación de dos ideas (sujeto y predicado) afirmando o negando. El razonamiento es la relación de dos o más juicios para obtener otro nuevo. Sólo los juicios pueden ser verdaderos o falsos. Los razonamientos pueden ser válidos (correctos) o inválidos (incorrectos).El filósofo griego, Parménides, descubrió tres principios del pensar: el de no contradicción, según el cual una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo bajo el mismo aspecto; el principio de identidad, según el cual una cosa sólo es idéntica a sí misma y el principio del tercero excluído (excluso), según el cual una cosa es o no es, se excluye una tercera. Posteriormente se descubrieron otros primeros principios o últimas causas como: el principio de conmutación y el de transitividad, muy usados en Matemáticas, y hay más.Aristóteles, filósofo griego del siglo IV A.C. propuso su Órganon (Lógica) en donde propone normas para el buen saber.Con estos antecedentes generales podemos iniciar la redacción de nuestro texto. Para redactar un texto requerimos de un método. Pongo a su consideración un método sencillo al que llamaremos: Método de Redacción 5ER. ¿Porqué se llama 5ER? Porque consta de cinco pasos que empiezan con E y el último paso con R. Los pasos son los siguientes:_Elegir el tema_Enlistar todas las ideas referentes al tema._Estructurar y jerarquizar las ideas_Escribir un primer borrador._Encontrar y corregir errores._Reescribir el texto definitivo.Si sigues estos pasos tendrás tu texto listo para publicarse. Te seguimos invitando a participar.
Profr. Julián Rivera López.

lunes, 30 de junio de 2008

REFLEXIONES 6

Mens sana in corpore sano (mente sana en cuerpo sano)”, proponían los romanos.En efecto, el hombre es un compuesto de cuerpo y alma, el cuerpo tiene sus facultades que son nuestros sentidos: el oído, la vista, el olfato, el tacto y el gusto; el alma también tiene dos facultades: la inteligencia y la voluntad, de acuerdo a la cita inicial los seres humanos necesitamos mantener sano nuestro cuerpo para que nuestra mente también se mantenga sana. ¿Cómo logramos mantener sano nuestro cuerpo? Cuidando la manera como lo alimentamos. Alguien afirma que el hombre es lo que come. Afortunadamente en la actualidad contamos con la ayuda de la medicina, de los médicos que nos dicen que alimentos nos benefician y cuales perjudican a nuestro cuerpo.La salud se considera como un estado de bienestar social, mental y físico, más que la simple ausencia de enfermedades o dolencias. Bienestar social significa: estar bien nosotros junto con los demás seres humanos con los que compartimos el mismo espacio, las mismas costumbres, las mismas tradiciones, etc. y, por extensión, el mismo planeta. Hasta ahora nos estamos dando cuenta de que lo que hace un pueblo, una nación, nos afecta a todos. Como el calentamiento de la atmósfera terrestre debido a la emisión de gases contaminantes en distintas partes del mundo. ¿Qué se ha hecho para evitar este problema? Los representantes de los distintos países se han reunido, han dialogado y han concluido que se requiere firmar un compromiso por parte de todos los países para disminuir la contaminación.Los efectos nocivos de la contaminación ya se dejan sentir, sobre todo, en las grandes ciudades en donde se siente la afectación a la vista, al olfato, a las vías respiratorias que como última consecuencia traen enfermedades y muerte. Desgraciadamente aún hay poderosos países que se resisten a firmar dicho compromiso. En cada país necesitamos denunciar a los que se preocupan sólo por su bienestar económico sin importarles el bienestar común; como ejemplos tenemos: la tala inmoderada, a veces clandestina, de los árboles de nuestros bosques y montes lo que trae consigo la erosión de la tierra, la falta de lluvia, de agua y el exterminio de la fauna. La delincuencia organizada, los asaltos y secuestros también afectan el bienestar social. La pobreza extrema es consecuencia de la ambición de enriquecimiento inmoderado de unos cuantos. Las guerras terminan con muchas vidas inocentes, cambian la forma de vida de las personas y en nada contribuyen al bienestar social.Bienestar mental significa: que nuestra mente, nuestra inteligencia, al estar en contacto con el mundo exterior por medio de nuestros sentidos, fabrique ideas, descubra la verdad o la falsedad de nuestros juicios y la validez o invalidez de nuestros razonamientos. Nuestra mente ha sido tema de estudio desde tiempos muy remotos, así, Aristóteles, el gran filósofo griego que vivió en el siglo IV a.C. descubrió que nuestra mente realiza tres operaciones: la idea, el juicio y el razonamiento, antes, Parménides siglo VI y V a.C. descubrió los tres primeros principios del pensar en que se basa el conocimiento humano: el principio de no contradicción según el cual no es posible que una cosa sea y no sea al mismo tiempo y de la misma forma; el principio de identidad, según el cual una cosa sólo es idéntica a sí misma; el principio de tercero excluido, según el cual una cosa es o no es y se excluye una tercera posibilidad. Por tanto, bienestar mental significa que nuestra mente fabrique ideas, se dé cuenta de la verdad o falsedad de sus juicios y pueda saber si sus razonamientos son correctos o incorrectos, en otras palabras, bienestar mental significa que la inteligencia humana realice normalmente las operaciones mentales.Por otra parte, si por la inteligencia conocemos, por la otra facultad del alma, la voluntad, queremos. La inteligencia le presenta a la voluntad las diversas posibilidades de poder ser y la voluntad elige. En la capacidad de elegir un bien con preferencia a otros consiste la libertad. Somos libres porque tenemos la capacidad de elegir. ¿Y qué elegimos? Elegimos un bien o lo que nos parece un bien en ese momento.Ahí está la realidad humana: nuestro cuerpo con sus sentidos, ventanas del alma y elementos tan necesarios para el conocimiento humano a tal grado que el Estagirita afirmó: “nada está en el entendimiento humano si antes no ha pasado por los sentidos”.Y nuestra alma con su inteligencia con la cual conocemos y su voluntad por la cual somos capaces de elegir.Bienestar físico significa que nuestro cuerpo funciona adecuadamente en todas sus partes existiendo proporción y equilibrio, moderación y buenos hábitos de higiene y de alimentación. ¿Y qué pasa cuando se rompe el equilibrio en el funcionamiento de nuestro cuerpo? Entonces vienen las enfermedades que deberán ser atendidas por el médico que se ha preparado para diagnosticar el tipo de enfermedad y prescribir el medicamento adecuado y oportuno que en poco tiempo permita que la enfermedad desaparezca. Sin embargo, siendo tan amplia la cultura humana acumulada a través de la existencia de la humanidad, sería imposible que los seres humanos tuviéramos la capacidad de ser receptáculos de toda ella, sería imposible, no alcanza la vida para conseguirlo, por este motivo aceptamos esta realidad y lo que hacemos es dividirnos las diversas áreas del conocimiento para saber mucho de poco; es así como surgen las especialidades. El médico general hace su diagnóstico y nos dice: usted está enfermo del corazón, tiene que tratarlo un cardiólogo, acudimos a él realiza estudios y nos dice: sí, usted está enfermo del corazón, pero en base a los estudios que le he realizado lo que usted padece es de la aurícula izquierda; así que voy a enviarlo con el especialista que se encarga de estudiar ese problema. Si no fuera así, el médico general por mejores intenciones que tuviera de curarnos, no podría hacerlo.Espero no haber abusado de su paciencia con estas reflexiones de un neófito en la rama de la medicina, pero aprovecho este medio para reconocer la labor que realizan todos los médicos, enfermeras y personal que labora en el ISSEMYM, institución que ha venido superándose a través de los años: previniendo enfermedades, realizando curaciones que alivian el dolor humano y sobre todo tratando respetuosamente a seres humanos con necesidades de atención médica. Hay fallas, es natural, es una institución integrada por seres humanos, pero habrá que superarlas con la mejor de las voluntades, sólo así tendremos una institución prestigiosa y orgullosa de cumplir su misión y ampliar su visión.
Profr. Julián Rivera López

domingo, 15 de junio de 2008

REFLEXIONES 5

Llegar a convertirnos en padres significa una gran alegría que remueve profundamente las fibras de todo nuestro ser, pero también significa una gran responsabilidad que nos hace pensar en mejorar nuestra economía familiar , nuestro entorno social y sobre todo, en procurarle una mejor educación que la que nosotros recibimos no porque ésta sea deficiente, sino porque queremos darle a nuestros hijos lo mejor de lo mejor. Por todas estas razones quiero confesarles a ustedes que:Cuando me vaya de este mundo y me enfrente a mi Creador, le voy a pedir un favor: que cada vez que nazca un bebé, le entregue a sus padres el “manual para educarlo”. Ya que ignoramos cómo educar a nuestros hijos de acuerdo a sus características individuales, pues no se pueden aplicar “reglas generales”, ya que cada niño tiene su propia personalidad. Así es que nos vamos formando como padres conforme va creciendo el niño.Al observar a varios padres he notado que tienen diferentes actitudes sobre un mismo hecho. Por ejemplo: “un niño cae”. Un “buen padre”: corre a levantarlo, lo soba, lo acaricia, lo protege. En cambio un “padre responsable”: lo alienta a que se levante él mismo, se sacuda el polvo y siga adelante. Sucesos como éste me conducen a distinguir el comportamiento en dos categorías: Buenos Padres y Padres responsables.Buenos Padres1. Quieren que se les obedezca.2. Premian o castigan.3. Procuran ser justos.4. Dan con condiciones5. Exigen perfección.6. Señalan errores.7. Son esclavos de sus hijos.8. No permiten que les suceda nada.9. Los siguen viendo como niños.10. Se entrometen en su intimidad.11. No propician la autoconfianza.12. Crean fuerte dependencia.13. Todo se lo hacen.14. Los sobreprotegen.15. Autoridad basada en el miedo.Padres Responsables1. Permiten que el hijo elija.2. Evitan que se sienta culpable.3. Estimulan el respeto mutuo.4. Incondicionalmente impulsan.5. Motivan adelantamiento.6. Estimulan cualidades.7. Cada uno es responsable de su vida.8. Los errores perfeccionan.9. Los responsabilizan según su edad.10. Respetan su intimidad.11. Creen en ellos.12. Alientan su independencia.13. Les enseñan a hacerlo.14. Les ofrecen alternativas.15. Autoridad compartida.Puesto que hay temas muy discutibles, ¿Qué alternativa tomarías?
Profr. Juan Orcillez Guzmán.

viernes, 30 de mayo de 2008

REFLEXIONES 4

Dentro del vientre materno viví placenteramente, sin preocupaciones, flotando feliz. Un día mi madre me dijo: “hijo, debes salir al mundo a enfrentarte a retos, a competir con los demás, a luchar por tu lugar y tus derechos”. Respondí: “no, mamá, aquí soy feliz”. Mamá insistió: “es la ley, debes salir”. Entonces lloré. Y en la vida encontré bueno-malo, salud-enfermedad, riqueza-pobreza, éxitos-fracasos, risas-lágrimas, hermandad, progreso, abundancia, amor, hambre, miseria, desnudez, guerra, odio. Pregunté: ¿Cuál es la razón de mi existencia? La Anatomía me dijo cómo estoy conformado, la Psicología cómo reaccionan mis emociones, la Historia cómo fueron y qué hicieron mis antepasados, y así todas las ciencias; pero nunca la respuesta de para qué fui creado. Noté que, al esforzarme, al ahorrar, al sacrificarme por algo, provocaba una sensación de triunfo. Sin embargo, el abandono, la pereza, la apatía originan sensación de fracaso.Analizando mi estructura física, mental y espiritual detecto que el ser humano ha sido formado para triunfar, no para fracasar; y que el triunfo provoca felicidad. Cuando el Creador terminó su obra y vio que era buena, le dijo al hombre: “sírvanse de todo”. Así que todo lo que hay en la creación es para la satisfacción del ser humano: para que sea feliz. Lo inteligente en la vida es ser feliz en medio de los problemas cotidianos. La mayoría de la gente finca su felicidad en lo externo: poseer casas, dinero, autos, viajes, etc. Cuando no lo obtienen o se lo quitan, se frustran y son infelices. Platicando el Creador con uno de sus ándeles, dijo: “¿dónde esconderemos la felicidad para que se le dificulte al hombre encontrarla?”. El ángel propuso: “en las alturas”. Dios dijo: “no, ya inventaron las naves espaciales”. El ángel volvió a proponer: “en la profundidad de los mares”. Dios respondió: “no, ya han llegado hasta ahí. Ya sé, la esconderé dentro de sí mismos, en su corazón”. Muy pocos han descubierto que la felicidad está dentro de cada uno de nosotros: disfruto lo que soy y lo que tengo en este día, en este instante. Este día es lo único que me pertenece, pues el día de ayer ya no existe y el mañana aún no llega. De mí depende que yo sea feliz y no permitiré que nadie me lo eche a perder. Pues: ¿de qué te ha servido quejarte, llorar, deprimirte, angustiarte, inutilizarte, tener miedo? Luego entonces: Sé feliz.
Profr. Juan Orcillez Guzmán

jueves, 15 de mayo de 2008

REFLEXIONES 3

Ser maestro significa ser factor de cambio y ser factor de cambio conlleva una responsabilidad que nos coloca en la categoría de hacedores del presente y forjadores del futuro de nuestra Patria. Esta ha sido y sigue siendo la esencia de nuestra actividad, la razón de ser de nuestra vida, tarea cotidiana, constante y emocionante , actividad que no se compara con ninguna otra a pesar de las diferencias que se puedan argumentar ya que no hay mayor satisfacción que aquella que se obtiene del deber cumplido y de comprobar que aquellos alumnos que pasaron por las aulas en que llevamos a cabo parte de nuestra actividad docente, pues la otra parte la realizamos al estar en contacto con la sociedad con la que convivimos, se han convertido en hombres o mujeres útiles a la sociedad de la que provienen.Esto es incomparable, no tiene precio y debe convertirse en abrevadero de nuestra sed de superación personal y social.En esta ocasión, compañeros maestros, quise hacer esta reflexión sobre lo que es lo primordial de la actividad que desempeñamos durante muchos años y que hoy vemos que ha quedado atrás, sin embargo adquirimos una experiencia valiosa que no debemos dejar abandonada en el olvido y en el bagaje de nuestros recuerdos, pues estamos vivos y, por lo menos, debemos dejar huella en nuestras memorias que debemos hacer por escrito.Compañeros maestros y estimadas maestras, aprovecho la fecha dedicada a honrar la actividad docente para reconocerles la labor que desempeñaron, pero sobre todo, para felicitarlos por el impulso que le dieron a nuestra profesión y que los convierte en paradigmas para las nuevas generaciones de maestros. Los invito a emitir sus comentarios por escrito. ¡Felicidades!
Profr. Julián Rivera López.

miércoles, 30 de abril de 2008

REFLEXIONES 2

Og Mandino, escritor norteamericano ya fallecido fue autor de varios best sellers, entre otros el de “El vendedor más grande del mundo” en donde a una persona se le encomienda vender un manto de una sola pieza, pero no logra su objetivo porque en Belem se encuentra con una mujer que acaba de dar a luz a un precioso bebé que llora porque tiene frío. Él, compadecido le obsequia el manto a la madre para que cobije a su bebé. Emprende el regreso con la sensación de haber fracasado. Una estrella lo guía en su retorno. Haffid lo espera y cuando se da cuenta que es guiado por una estrella, no duda y decide entregarle los pergaminos que lo convertirán en el vendedor más grande del mundo. Dios premió su acción bondadosa.En ese libro, me pareció muy interesante la pregunta que hace: ¿Cuál es la diferencia entre los hombres que triunfan y los que fracasan? ¿Cuál es tu respuesta? Compárala con la que da el autor. Él dice que la diferencia entre los hombres que triunfan y los que fracasan son los hábitos. El que forma buenos hábitos triunfa, el que forma malos hábitos fracasa. Y si aceptamos que los valores universales a los que el hombre puede aspirar se adquieren por la repetición de hábitos, claro, con muchos trabajos, entonces tendremos que pensar que para que el ser humano se vuelva valioso, valga, se requiere de tiempo y esfuerzo.Vale la pena detenernos un poco a reflexionar sobre el alcance de esa pregunta y, sobre todo, la realidad y la veracidad de la respuesta.El ser humano se vuelve más valioso en cuanto adquiere más valores universales como: el amor, la cooperación, la felicidad, la honestidad, la humildad, la libertad, la paz, el respeto, la responsabilidad, la sencillez, la tolerancia, la unidad. ¿Qué opinas? Danos tu respuesta por escrito.
Profr. Julián Rivera López.

martes, 15 de abril de 2008

REFLEXIONES 1

En su obra, La República, Platón narra que Sócrates regresaba a Atenas con sus discípulos del Pireo después de haber asistido a ver unas pompas en honor de una diosa, iban haciendo comentarios acerca de qué les habían parecido y cuando pasaban cerca de la casa de Céfalo, éste se dio cuenta de que pasaban de largo, entonces mandó a sus hijos que le dijeran a Sócrates que pasara a visitarlo. Sócrates acepta, pasa a la casa de Céfalo que está revestido con una túnica y tiene coronada la cabeza con una guirnalda de flores pues había hecho un sacrificio a la diosa. Se saludan y Sócrates le dice que, a pesar de sus años se le veía muy bien. Sócrates pregunta: ¿Qué es lo que hace que una vejez sea feliz o infeliz? Se dan algunas respuestas como: la riqueza, la salud, mismas que son rechazadas. Siguen reflexionando y llegan a la conclusión de que lo que hace infeliz una ancianidad es el recuerdo de las injusticias cometidas durante la juventud.¿Qué opinas? ¿Cuál es la razón de esa afirmación? Esperamos tu respuesta por escrito con tus reflexiones.
Profr. Julián Rivera López.